Ortodoncia

«La palabra “ortodoncia” proviene de las palabras griegas “orto”, que significa recto y odonto, que significa dientes. Traduce el propósito de alinear las irregularidades en las posiciones dentarias. Se trata de la rama de la odontología que se encarga del diagnóstico, prevención y tratamiento de las deformaciones de los maxilares y de la cara.»

Dr. Pere Campistol Plana

¿Qué es una oclusión? ¿Y una maloclusión?

Una oclusión ocurre cuando los dientes superiores encajan perfectamente con los dientes inferiores. Por otra parte, la maloclusión ocurre cuando no existe esta condición anterior. Esto afecta al aspecto de la boca, dificulta los movimientos de la boca al hablar, al tragar, al masticar y, a veces, puede ser la causa de un desgaste innecesario de los dientes. Además, la maloclusión dificulta la higiene dental y, por tanto, puede ser causa de caries, enfermedades gingivales y de mal aliento.

Tipo de maloclusiones

Las maloclusiones se pueden clasificar según las tres dimensiones del espacio:

Problemas anteriores-posteriores (ángulo):

  • Clase I
  • Clase II
  • Clase III

Problemas transversales:

  • Mordedura cruzada
  • Mordedura con tijeras

Problemas verticales:

  • Sobre mordida
  • Mordedura abierta
Tipo de tratamientos de ortodoncia

En función de la dentición del paciente, podemos hablar de la fase preventiva (a partir de los 0 años), la fase infantil (a partir de los 6 años), la fase de observación (a partir de los 10 años), la fase correctiva (a partir de 12 años) y la fase adulta (a partir de 18 años). Sin embargo, existe una manera más sencilla de clasificar estas fases:

Ortodoncia preventiva
Este tratamiento se puede llevar a cabo desde el nacimiento, pero lo habitual es empezarlo entre los 5 y 6 años, que es cuando comienzan a erupcionar los incisivos ya permanentes. Además, a esta edad comienzan a detectarse ciertos hábitos como la succión de los dedos (sobre todo los dedos pulgares), hábitos de respiración bucal, disfunción de la lengua, etc.

Con la ortodoncia preventiva se intenta eliminar y/o corregir estos malos hábitos antes de que se establezca una maloclusión. Algunos ejemplos de casos de ortodoncia preventiva: cuando hay una pérdida de una pieza temporal prematuramente se resuelve con un mantenedor de espacio para evitar la maloclusión, o cuando hay unos dientes muy salidos se utiliza una pequeña placa para retrocederlas y evitar así su posible fractura.

Ortodoncia interceptiva
La ortodoncia interceptiva tiene lugar en los casos en los que no se ha llevado a cabo la ortodoncia preventiva y cuando ya se ha establecido algún tipo de maloclusión. Normalmente se lleva a cabo de 7 a 11 años. Sirve para favorecer un crecimiento y desarrollo óptimo del hueso maxilar y la mandíbula, evitando posteriores complicaciones o anomalías. Los hábitos como chuparse el dedo o colocar la lengua mal al tragar pueden solucionarse fácilmente con la ortodoncia preventiva.

Ortodoncia correctiva
Ésta es la ortodoncia definitiva, que suele tener lugar en el inicio del crecimiento activo, entre los 11 y los 13 años, dependiendo de cada caso. En esta fase casi siempre se utilizan aparatos fijos de alta precisión, hierros de última tecnología con brackets estéticos o metálicos. Este tipo de tratamiento se compone de una primera fase activa de aproximadamente 2 años de duración y una segunda y última fase, la pasiva o retención, que tiene una duración aproximada de un año para acabar de consolidar la corrección.

¿Qué técnicas de ortodoncia aplicamos en Odontología Campistol?
  • Aparatología removible: Existen muchos tipos de aparatos removibles, que pueden ser tanto activos como pasivos. Los activos se utilizan para realizar el movimiento, normalmente para expansión. Por su parte, los pasivos se utilizan para ejercer la retención. Ambos llevan un cuerpo de resina con diferentes artefactos metálicos.
  • Aparatología fija: En Odontología Campistol hemos ido desarrollando diferentes técnicas de aparatología fija desde 1985. Actualmente utilizamos la Técnica Bidimensional del dr. A. Gianelly; ésta es una técnica con una mecanoterapia simplificada, que requiere poco tiempo de consulta y garantiza unos resultados de gran calidad. También utilizamos la Técnica Damon, que consiste en brackets de alta tecnología. Cada bracket contiene diferentes grados de inclinación, permitiendo crear o desarrollar más cantidad de hueso y reducir mucho los porcentajes de casos de extracción. Naturalmente, los brackets pueden ser de diferentes materiales; desde los clásicos de metal, hasta los de cerámica o los de zafiro, que pasan prácticamente desapercibidos.

 

  • Alineadores o férulas transparentes: Estos se adaptan perfectamente a los dientes y casi pasan desapercibidos. En este caso, también podemos hablar de aparatos activos (Invisalign) o pasivos, como los retenedores. Para más información sobre los tratamientos de Invisalign puede consultar su apartado.

Más que la técnica, lo más importante para obtener una buena ortodoncia es realizar un buen diagnóstico y un correcto plan de tratamiento, adaptado a cada paciente.